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La depresión de la Navidad

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La Navidad llega a la ciudad

Nuestras ciudades se iluminan con adornos en las calles y en los árboles, luces de colores en los balcones, escaparates decorados, belenes en las plazas.

La Navidad ha llegado un año más. Sí, ya está aquí la magia de la Navidad.

Colocar adornos de navidad y poner luces navideñas incluso antes de tiempo tiene efectos positivos en las personas, así lo asegura un estudio de 1989 realizado por Werner, SonjaPeterson-Lewis y Brown.

Por un lado, aumentan nuestras relaciones con los vecinos que pasan por nuestro hogar a admirar nuestras decoraciones, encontrando así un motivo para iniciar una conversación.

Además, vuelven los recuerdos de nuestra infancia (sufrimos una regresión), experimentamos sensaciones que vivimos de niños como la alegría por las reuniones familiares, la cabalgata de Reyes, los regalos, las comidas.

Sin embargo, para algunas personas el periodo navideño (y especialmente este año 2020) es y será un momento difícil.

Cada vez es más habitual conocer a personas quienes manifiestan que sufren tristeza en estas fechas, que no les gusta la Navidad.

La llamada “depresión navideña”, “depresión blanca” o “blues de Navidad” no está recogida en ningún manual o clasificación que estudiamos los especialistas de la salud mental, pero existe.

Los síntomas: ansiedad, tristeza, insomnio, mal humor, falta de energía, desinterés, al acercarse la festividad.

Motivos

Los motivos son variados:

¿Cómo podemos aliviar todo este dolor?

Recordemos durante nuestras reuniones familiares a ese ser querido contando anécdotas desde el cariño, la alegría y el afecto.

Introducir en la sala una fotografía de nuestro ser querido puede ayudar. La ausencia absoluta o intentar “evitar” o “reprimir las emociones” lleva a un malestar mayor.

En las redes sociales también hay una gran mayoría de personas que se muestran casi siempre en su mejor momento.

La felicidad excesiva, a todas horas, todo el día, todo el año…es una utopía y tampoco es beneficiosa.

Requiere de cierta práctica, pero no es imposible.

Prepárate con anterioridad.

En este punto me gustaría detenerme para recordar la fábula budista de “El regalo”.

«El regalo»

La fábula dice así:

“Hace mucho tiempo, se encontraban unos discípulos meditando junto a Buda. Se acercaron unos hombres y empezaron a insultarle.

Buda, NO HIZO NADA más que cerrar sus ojos aguantando estoicamente.

Los discípulos estaban enfadadísimos y le preguntaron:

– Maestro ¿Por qué has permitido que te insulten sin haberte defendido?

 Buda preguntó a uno de sus discípulos:

-Si yo tengo un caballo, te lo regalo, pero tú no lo aceptas, ¿de quién sigue siendo el caballo?

El discípulo respondió:

-¡Tuyo!

Lo mismo pasa con quiénes te ofenden. Tú y solo tú decides si aceptas las ofensas o no.

Por tanto, en ese momento en el que te encuentres con esas personas recuerda que quien ofrece un regalo lleno de odio, si tú no lo aceptas se queda con ese regalo.

Espero haberte transmitido con todos estos puntos un poco de serenidad para que te acompañe durante las fiestas que se avecinan.

Aprovecho para mandarte mucho afecto y desearte:

¡FELICES FIESTAS!

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2021!!!

Todo el cariño de Gemma, Atrevida y Fritz